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3 errores de dinero bien Argentinos

 

Hábitos arraigados de consumo e inversión que marcan la idiosincrasia financiera del país

Especial de Nicolás Litvinoff para el Diario La Nación

En el corazón de la cultura financiera argentina, entre las páginas de su historia económica reciente, se tejen relatos de desafíos y aprendizajes. Desde los días tumultuosos del corralito hasta los vaivenes constantes de la inflación y los desafíos del default, los argentinos han forjado una relación compleja con el dinero y las inversiones.
En la columna de hoy, nos sumergiremos en los hábitos arraigados de consumo e inversión que marcan la idiosincrasia financiera del país. Es un viaje que nos lleva a evaluar cómo la inflación del pasado moldea las estrategias para las inversiones futuras, cómo la creencia en que “tarjeteando se le gana a la inflación” ha creado mitos y realidades en las finanzas personales, y cómo el mercado bursátil local a veces es menospreciado en favor de opciones más familiares.
Estos tres errores financieros, arraigados en la experiencia argentina, son puntos de partida para reflexionar, aprender y buscar caminos más sólidos hacia una mejor gestión del dinero y las inversiones. Analicemos juntos 3 errores de dinero bien argentinos.

  • Basarse en la inflación pasada para evaluar inversiones futuras

La inflación es una constante en la vida económica de Argentina, una fuerza omnipresente que moldea las decisiones financieras de sus habitantes. Sin embargo, el error radica en utilizar la inflación pasada como único referente para evaluar inversiones futuras. Este enfoque puede llevar a decisiones erróneas y subóptimas en un contexto económico cambiante y volátil.
Tomemos un ejemplo concreto: la inflación acumulada en lo que va del año supera el 40%, con un ritmo anual que se sitúa por encima del 10%. Mientras tanto, los plazos fijos bancarios, una opción de inversión popular en Argentina, están rindiendo en promedio un 60%
tras la última reducción de tasas por parte del Banco Central, equivalente a un 5% mensual.
Si nos basamos únicamente en la inflación pasada, podríamos descartar esta opción de inversión debido a que aparentemente ofrecería una tasa de rentabilidad real negativa del -5% mensual. Sin embargo, este análisis es incompleto y sesgado, ya que lo crucial para evaluar la rentabilidad real de una inversión no es la inflación pasada, sino la proyectada para el futuro.
Las principales consultoras económicas anticipan una fuerte caída en la inflación para el segundo semestre, con mediciones que se ubicarán por debajo de los dos dígitos y posiblemente se profundicen aún más. Esto se ve respaldado por la política del Banco Central, que ha estado reduciendo las tasas de interés en anticipación a este escenario deflacionario.
Por tanto, es la inflación esperada y no la pasada la que debe ser considerada al tomar decisiones de gasto e inversión. Ignorar esta variable puede llevar a perder oportunidades de obtener rendimientos favorables en un contexto de cambio económico y ajustes en las políticas monetarias.

  • Creer que tarjeteando se le gana a la inflación

La creencia de que “tarjeteando” se le gana a la inflación se fundamenta en la idea de comprar todo en cómodas cuotas, con la ilusión de que el valor de esas cuotas se irá licuando mágicamente con el aumento de precios. Sin embargo, este razonamiento está plagado de falacias que pueden llevar a consecuencias financieras adversas.
i)Inflación en Descenso: Como hemos visto previamente, la inflación en Argentina está experimentando una tendencia a la baja. Endeudarse con la expectativa de ganarle la batalla a una inflación que parece estar en retirada no parece ser una estrategia prudente ni conveniente en el contexto actual.
ii)Juego de Suma Cero:
Las finanzas son un juego de suma cero, donde lo que uno gana, otro pierde. Si los consumidores creen que “le ganan” a la inflación al comprar en cuotas, ¿quién está perdiendo en este escenario? Los bancos y los comercios son actores clave en este juego financiero, y es poco probable que con sus recursos para evaluar y protegerse de escenarios futuros, terminen siendo los perdedores en esta ecuación.
iii)Costos Ocultos y Sobreendeudamiento: La compra en cuotas muchas veces conlleva intereses que pueden ser más altos de lo que la Tasa Nominal Anual indica. Es fundamental mirar la Tasa Efectiva Anual y no solo la Nominal para evaluar el costo real de la financiación. Además, el hábito de comprar en cuotas puede conducir al sobreendeudamiento, donde se termina pagando el mínimo del resumen mensual de la tarjeta, con todas las consecuencias negativas que esto implica. Desde el
deterioro de la salud financiera personal hasta la inclusión en el VERAZ, un registro de deudores morosos que puede afectar la capacidad de acceso al crédito en el futuro.

  • Ningunear en mercado bursátil local

Menos del 1% de los argentinos invierte en activos bursátiles, en marcado contraste con más del 50% de la población estadounidense que sí lo hace. Esta discrepancia revela una preferencia arraigada en la cultura financiera argentina por las inversiones más tradicionales, como los plazos fijos y las propiedades.
Sin embargo, es crucial replantear esta preferencia en el contexto actual. Por un lado, el valor de las propiedades ha experimentado una tendencia a la baja en los últimos años, siendo inaccesible para la mayoría de los asalariados en términos de dólares. Por otro lado, los plazos fijos han perdido brillo debido a la disminución de tasas y la necesidad de una ralentización inflacionaria más evidente para recuperar su atractivo. Si bien como vimos anteriormente, si tomamos la inflación proyectada y no la pasada su rentabilidad puede ser positiva, es muy probable que termine siendo marginal de todos modos.
Lo más relevante es que las acciones de empresas líderes locales se han posicionado como la mejor inversión del 2024 hasta el momento, con un rendimiento acumulado superior al 40%. Estas empresas han demostrado ser resilientes y rentables, especialmente en un contexto de políticas promercado implementadas por la actual gestión económica.
Incorporar la inversión en acciones,
siguiendo consejos clave como los mencionados en columnas anteriores, puede ser una decisión acertada para un inversor argentino acostumbrado a su zona de confort pero insatisfecho con los resultados obtenidos hasta ahora. La diversificación hacia activos bursátiles puede ofrecer oportunidades de crecimiento y rendimientos más sólidos en un contexto económico en constante cambio.

Conclusión

Hemos analizado tres errores de dinero comunes arraigados en la cultura financiera argentina, errores en los cuales seguramente más de un lector se ha visto reflejado. Sin embargo, modificar estos hábitos no es tan difícil como puede parecer a primera vista. El primer paso ya está dado si has llegado hasta este punto de la nota: el reconocimiento del problema y el análisis de las posibilidades que se desprenden de ello.
Romper con la inercia financiera es fundamental para acceder a una realidad económica más satisfactoria y estar mejor preparado para los desafíos que se presentan en el camino. Es el momento de cuestionar las creencias arraigadas, explorar nuevas oportunidades de inversión y adoptar prácticas financieras más conscientes y estratégicas.
¡La seguimos la próxima semana con más material de finanzas personales e inversiones!


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